Más claro…
Por Felipe Mendiola Parra
- Recuerda usted, después de 8 meses, el nombre de su diputado
- Se les ve muy poca emoción en su desempeño
Diego Castañeda Aburto, es uno de los 50 diputados del Congreso local que talla el lápiz todos los días, elabora las reformas, los cambios más significativos de las leyes locales y todo lo hace de manera muy discreta, como dicen los políticos, se maneja a muy bajo perfil.
Es un verdadero proyectista de alto nivel, porque solo le encargan el tema y su función es desarrollarlo apegado a los lineamientos legales, para que ya en el pleno del Congreso se apruebe y, además, traiga los beneficios que los veracruzanos esperamos.
Reducir la permanencia del fiscal en ese cargo, es uno de los temas que ha venido desarrollando y que está disponible para hacer efectiva esa iniciativa, en el momento que se lo indiquen.
Otra reforma que también hemos estado esperando y que, seguramente ya está concluida, es la famosa Re Ingeniería administrativa, para hacer los ajustes necesarios en el poder ejecutivo y hacer más funcional el servicio público.
Identificado plenamente con la gobernadora Rocío Nahle García, sigue trabajando en temas que demandan una completa confianza y discrecionalidad, como lo ha demostrado en otras ocasiones.
No se puede hacer una comparación acerca de la productividad que desarrollan otros legisladores, pero evidentemente algunos se han mimetizado, de tal forma que ni los ven ni los oyen, porque así es como les conviene para continuar en ese confort.
Otros más buscan los reflectores a como dé lugar, para exhibir sus inconformidades y berrinches o solo para hacer sus poses y generar polémica acerca de su comportamiento.
Son dos autoridades las que están al frente de la actual Legislatura: como presidenta de la Mesa Directiva, la diputada Tanya Carola Viveros Cházaro; y como presidente de la Junta de Coordinación Política, el diputado Esteban Bautista Hernández.
Dos fuerzas, que es un secreto a voces, se disputan con sonrisas y abrazos el poder, lo que repercute en contra de la armonía que debiera existir, aunque ambos son del mismo partido político (Morena).
Todos los diputados locales debieran reflexionar acerca de la gran oportunidad que tienen en sus manos, de ser hoy parte de la historia que se escribirá más adelante, para dejar huella positiva de su paso por esa Honorable Legislatura.
El golpeteo diario que alguien se preocupa por generar en contra de Veracruz y, por supuesto, en contra de sus autoridades, debieran observarlo los diputados locales, al menos los de Morena que son 30, y buscar la forma de demostrar con hechos, con iniciativas y con otras acciones, de lo que son capaces, porque parece que solo se conforman con ver de lejos los golpes y hacerse los disimulados.
No es necesario hacer una encuesta después de que pasó un año de las elecciones de diputados, pero pregunto: a poco usted se acuerda del nombre de su diputado o diputada, acaso sabe lo que está haciendo aparte de tomar café y ausentarse de su oficina.
No vemos esa entrega y aquella emoción con la que pidieron los votos el año pasado, parece que esperan pacientes otra oportunidad, otro trapecio de la gran carpa, para volver a colgarse y seguir haciendo nada. Más claro ni el agua.